Reencuentro romano

Todos tenemos algún amigo que vive lejos y a quién no vemos tan a menudo como nos gustaría, o “grupos” de amigos con los que quedar se hace cada vez más complicado por cuestión de horarios, trabajo, parejas… e incluso porque, gracias a que nuestra generación es más viajera y conocemos a gente de otros lugares o emigramos con mayor facilidad, ni siquiera todos vivimos en la misma ciudad.

Por eso, de vez en cuando, se producen REENCUENTROS. Momentos especiales que merecen ser contados, aunque en esos casos… no voy a ser yo quién lo haga!! =) Esta vez, mi amigo FER inaugura categoría en mi blog y relata el último reencuentro romano!!

“Grazie infinite Roma!!

Un reencuentro no es algo parecido a una panda de perdedores de Gran Hermano haciendo el tonto delante de España entera. Un reencuentro es eso que planeas todo el año para verte con amigos del pasado y que al final siempre se pospone a penúltima hora. A veces, casualidades de la vida y del cosmos, este tipo de acontecimientos sucede. Concretamente en Madrid, con frío, lluvia, amor, cariño y donde siempre falta alguien.

Este post no versa exactamente sobre la ciudad eterna pero tiene mucho que ver con ella. Hace exactamente menos cuarto arriba e y media abajo, 6 años y medio de la creación, surgimiento o formación de un grupito de Erasmus españolitos que se conocieron en Roma. Unidos por las fiestas, alcohol, la vida bohemia y demás amores y pasiones de este mundo, decidieron enfrascarse en fundar una pequeña familia Erasmus donde con más o menos número dependiendo del momento, se fue consolidando como un grupo de amigos que aún hoy pervive.

Por fin, en marzo nos reencontramos los habituales, pues existen muchos más “hermanos Erasmus descastados” por la geografía española que se hacen de rogar demasiado por verse. Alejandra, Ainhoa, Beatriz, Elena, Irene, Jesús y yo mismo. Esa fue la alineación principal de los asistentes que con puntualidad de la nuestra, fuimos llegando para cenar.

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Al final, la sencillez de un momento, el instante repetido tantas veces en otros contextos, en otros años, en algo que parecía otra vida, se dio en la noche madrileña. Cena italiana en el restaurante La Mafia con gelato incluido y con detalles de algunos como las coñas graciosas de Jesús, las extrañas dietas de Alejandra, las bromitas de un servidor o los momentos de Bea sobre el existencialismo humano y laboral.

Con el paso de los años se han consolidado parejas y amistades pero el ritmo de la vida nos hace girar en diferentes escenarios y hace más difícil compartir grandes momentos como los vividos en el pasado. Un buen rato de esos que se nos hacen cortos, nos generan algo de melancolía y nos recuerdan que aunque quedan grandes momentos por vivir por separado o juntos, siempre podemos decir aquello de cualquier tiempo pasado fue mejor…

Quanto sei bella Roma… pero siempre disfrutándola con mis amigos claro.

Os quiero!!”

Yo a ti también Fer, y millones de gracias por participar en mi blog, me hacía muchísima ilusión!!!!!!!!!!! =)

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